La fabricante telefónica BlackBerry reconoció indirectamente este lunes que había trabajado con la Policía Federal de Canadá en el desmantelamiento de una organización de la mafia de Montreal que utilizaba su sistema de mensajería, mientras que insiste en que su sistema de seguridad es «impenetrable».
En un blog, el director general John Chen reiteró la posición de larga data de la empresa canadiense de que «las empresas de tecnología, como responsables, deben cumplir con las solicitudes de acceso (a la información, ndlr) legales y razonables».
«Para BlackBerry, hay un equilibrio que debe respetarse entre hacer lo que es correcto, como ayudar a detener a los criminales, y evitar que los gobiernos cometan abusos sobre la privacidad de los ciudadanos», dijo Chen.
Esta declaración no hace más que alimentar un debate público recurrente acerca de cómo equilibrar la privacidad y la seguridad de los usuarios, provocado por la negativa de la gigante estadounidense Apple a ayudar al FBI a descifrar los códigos del teléfono iPhone de uno de los autores de la masacre de San Bernardino, California, en la que murieron 14 personas a principios de diciembre.
