Las ballenas francas del Atlántico norte aplican una estrategia de comunicación más discreta con la finalidad de proteger a sus crías de potenciales depredadores como las orcas y algunos tiburones, según un estudio publicado el miércoles.
Según investigaciones aparecidas en la revista Biology letters de la Royal Society, las madres de esta especie en peligro, cuando tienen ballenatos recién nacidos, emiten señales más débiles que las hembras en gestación.
«Esto sugiere que las ballenas francas utilizan la disimulación acústica cuando sus bebés son más vulnerables ante la depredación», o sea durante los tres primeros meses, escriben los autores.
Sus observaciones, agregan, son coherentes con estudios realizados en ballenas jorobadas y ballenas francas australes.
