El gobierno de Canadá anunció este lunes que cerrará sus centrales termoeléctricas de carbón de aquí a 2030 para acelerar la reducción de sus emisiones de gas de efecto invernadero, en el marco del acuerdo de París sobre cambio climático.
Sus centrales, situadas en cuatro provincias, producen cerca del 10% de estos gases (GEI, por sus siglas en español), por lo que su cierre tendrá las mismas consecuencias que sacar de circulación a 1,3 millones de vehículos, explicó la ministra de Medioambiente, Catherine McKenna, durante una rueda de prensa.
La ministra fijó como nuevo objetivo reducir un 80% las emisiones de GEI de aquí a 2050 en comparación con los niveles de 2005.
Los ecologistas y una parte de la oposición reprochaban hasta ahora al gobierno liberal de Justin Trudeau mantener los mismos objetivos de reducción de GEI que el gobierno conservador anterior, es decir 30% de aquí a 2030.
