La empresa china de ciberseguridad 360 Security Technology presentó una nueva plataforma de inteligencia artificial orientada a encontrar vulnerabilidades…
La empresa china de ciberseguridad 360 Security Technology presentó una nueva plataforma de inteligencia artificial orientada a encontrar vulnerabilidades en software, en un movimiento que busca posicionarla como respuesta local al sistema Mythos, desarrollado por Anthropic.
El anuncio se produjo en Pekín, durante la conferencia ISC.AI 2026, en un contexto marcado por la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos y por el creciente peso de la inteligencia artificial en tareas ofensivas y defensivas de ciberseguridad.
Dos herramientas bajo la iniciativa Yitian Tulong
Durante su intervención, el fundador de la compañía, Zhou Hongyi, presentó dos desarrollos agrupados bajo la iniciativa “Yitian Tulong”. La primera herramienta, llamada Tulongfeng, fue diseñada para identificar automáticamente fallas de seguridad en programas informáticos y fue descrita por la empresa como el equivalente chino de Mythos.
La segunda, denominada Yitianzhen, está enfocada en automatizar la defensa cibernética y la respuesta ante incidentes de seguridad. Zhou sostuvo que este tipo de capacidades no deberían permanecer en manos de otros países y afirmó que se trata de una tecnología con impacto directo en el equilibrio entre ataque y defensa digital.
Un reporte de Reuters indicó que las declaraciones de Zhou reflejan la creciente preocupación de Pekín por el avance de sistemas como Mythos, especialmente tras las restricciones impuestas por Washington.
Seguridad nacional y capacidades ofensivas
Zhou planteó que las herramientas de detección automatizada de vulnerabilidades deben ser vistas como activos estratégicos para la seguridad nacional. Según explicó, estos sistemas pueden servir tanto para proteger infraestructuras críticas como para obtener ventajas en escenarios de conflicto digital.
Anthropic aseguró en abril que Mythos fue capaz de descubrir miles de vulnerabilidades relevantes en sistemas operativos, navegadores web y otras aplicaciones de uso extendido. Ese potencial generó inquietud entre expertos y autoridades de Estados Unidos.
A comienzos de este mes, el gobierno estadounidense ordenó suspender la exportación de una versión reducida de Mythos hacia mercados internacionales y ciudadanos extranjeros, al argumentar preocupaciones de seguridad nacional. Washington teme que herramientas de este tipo puedan acelerar operaciones ofensivas contra infraestructuras críticas o sistemas gubernamentales.
China denuncia una “transparencia unilateral”
De acuerdo con Zhou, China enfrenta el riesgo de una situación que describió como “transparencia unilateral”, en la que empresas y agencias estadounidenses podrían usar herramientas similares a Mythos para analizar software e infraestructuras chinas, mientras que las firmas locales tendrían menos acceso a tecnologías equivalentes por las restricciones vigentes.
Los medios estatales chinos han dado amplia cobertura al tema y han descrito las capacidades de Mythos como “sin precedentes” dentro del ámbito de la ciberseguridad.
Resultados y limitaciones tecnológicas
360 afirmó que Tulongfeng ya identificó 3.432 vulnerabilidades de software, de las cuales 105 fueron confirmadas posteriormente por autoridades chinas. Reuters señaló que no pudo verificar de forma independiente esas cifras.
Lejos de competir mediante modelos más grandes o mayor poder de cómputo, Zhou aseguró que la empresa apuesta por una arquitectura basada en agentes especializados que combinan modelos de IA, bases de datos de vulnerabilidades, herramientas automatizadas y conocimiento experto en seguridad informática.
El ejecutivo comparó su propuesta con una máquina completa capaz de operar de forma estable durante las 24 horas y con menos errores, en contraste con un chip de alto rendimiento.
El anuncio también evidencia las dificultades que enfrentan las empresas chinas para acceder a tecnología avanzada. Desde 2022, Estados Unidos ha endurecido los controles de exportación sobre semiconductores de última generación destinados a China, con el argumento de que podrían fortalecer las capacidades militares del país mediante inteligencia artificial.
Zhou reconoció además que los modelos chinos todavía mantienen una brecha de entre 20% y 30% frente a los sistemas más avanzados desarrollados en Estados Unidos. Aun así, sostuvo que China no puede esperar a cerrar por completo esa diferencia antes de desarrollar capacidades propias para la detección automatizada de vulnerabilidades.