Gabriel Guerrero (45) intentó defender a sus padres de los asaltantes. El homicidio fue en el sector 18 de Octubre.
Con honores rindieron, ayer, homenaje en las oficinas del Metro de Maracaibo a Gabriel Alfonso Guerrero Durán (45). Lo asesinaron el pasado lunes en la madrugada cuando defendía a sus padres de ladrones que robaban su casa.
En la sede del Metro, en La Vanega, en medio de una multitud estaba el féretro . Guerrero tenía siete años como trabajador de la empresa. Una bandera de Venezuela y su uniforme, una chemise roja con el logo del Metro lo cubrían, cubrían el ataúd.
“No me digas adiós / si no hasta luego / tuve que partir a un lugar donde no voy a sufrir / no tengas miedo aquí / te espero con los brazos abiertos”, cantaba una de sus compañeras antes de partir el cortejo fúnebre hacia el cementerio Corazón de Jesús.
Los presentes la observaban y escuchaban con atención, algunos secaban sus lágrimas mientras entre ellos comentaban el “excelente compañero que fue y así será recordado”. Silvestre Villalobos, presidente del Metro de Maracaibo, se unió al dolor colectivo y explicó que Guerrero “era un hombre ejemplar y por eso hoy lo despedimos como un héroe, porque no hay otra forma de describir su muerte”.
“Murió como un valiente porque defendió a sus padres Lubaldo y Aracelis, porque al presenciar el atropello que ocurría en contra de ellos no pensó en nada, solo en verlos a salvo”, sentenció el presidente del Metro de Maracaibo.
A la 1:30 de la madrugada del lunes, Guerrero sintió ruidos extraños en su casa, en la avenida 2 del sector 18 de Octubre. Al salir de su cuarto vio a dos ladrones que sometían a sus familiares, entre ellos su padre Lubaldo Antonio Guerrero Villasmil (67), para intentar robar objetos de la vivienda.
“Presuntamente, Guerrero intentó mediar con lo delincuentes pero la acción los molestó y uno de ellos le disparó y dejó herido a su padre”, dijo un vocero policial.
De acuerdo con la versión policial luego de los disparos, los “robacasas” cargaron con algunos artículos del hogar. Seguidamente huyeron del sitio a pie. Sin embargo, sus amigos y familiares dicen que no cargaron con nada. “Se llevaron su vida y eso es irrecuperable”.
Los vecinos al escuchar las detonaciones y gritos de los parientes de Guerrero salieron a ver qué ocurría y trasladaron a los heridos al Hospital Universitario de Maracaibo, pero al poco tiempo de su ingreso falleció Gabriel Alfonso, mientras que su padre ya está fuera de peligro.
“Fue un vil asesinato. Era un hombre trabajador y padre de familia y pues no nos queda más que decirle honor y gloria y fuerza para sus familias”, aseguró Villalobos. Una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) acudió hasta la casa de la víctima para iniciar una investigación .
“Estamos trabajando para lograr capturar a los delincuentes que cometieron el crimen, no descartamos que se trate de una banda que opera en la zona norte”, dijo, este miércoles, un detective del Cicpc.