La noche del domingo 24 de julio terminó teñida en sangre en el municipio Santa Rita, en la Costa Oriental del Lago.
Cerca de las 11:00, dos sujetos ingresaron en una de las casas del sector Flor de la Guajira, con predominancia de wayuu, etnia a la que pertenecían los dos objetivos de los gatilleros.
En la vivienda se encontraban Asley Rodríguez, de 55 años, y su hijo Cristian Asley Rodríguez, de 17, quienes se disponían a tender sus camas para dormir. “Al parecer, escucharon las motos y vieron a los hombres cuando se bajaron frente a la casa. Intentaron esconderse pero no les dio chance”, dijo una fuente policial de la zona.
Apenas ingresaron, los sicarios comenzaron a disparar: El progenitor recibió tres impactos de balas en pecho y espalda cuando intentaba refugiarse en una de las habitaciones. Su hijo no corrió mejor suerte. Recibió cuatro disparos en varias partes del cuerpo mientras corría a la cocina.
