Todo comenzó a las 10:00 de la mañana y se extendió por al menos 12 horas. Una jornada de saqueos estremeció el pasado viernes Los Puertos de Altagracia, en el municipio Miranda, y arrasó comercios que tenían más de dos décadas funcionando.
La noche del 5 de enero estuvo signada por el asalto de, aproximadamente, 10 comercios, tras el arraso del Pdval, en el sector El Caimito, pasadas las 12:00 del mediodía.
Santamarías violentadas, portones dañados, rostros nerviosos y una tensa calma amanecieron ayer en el centro de la capital mirandina, epicentro del acontecimiento. Tanquetas, tipo rinoceronte, de la Guardia Nacional custodiaban las esquinas de un lugar que no salía de su asombro y temor.
Una protesta, a las 10:00 de la mañana, por falta de agua fue el detonante del suceso. Vecinos alegaron que algunos sectores como Punta de Leiva, Punta e’ Piedra y El Hornito tenían más de dos semanas sin el suministro. Sin embargo, el malestar y la indignación fueron atizados por la carencia y el elevado costo de los alimentos.
“Hace más de dos meses que nos entregaron el Clap, entonces decían que en el Pdval no había nada. Cuando la gente tumbó el portón, se dio cuenta que había de todo y, además, pernil y juguetes. Pasaban con bultos de alimentos”, contó Roxana Medina (nombre ficticio por razones de seguridad).
Tras este acontecimiento, resultaron afectados en la noche comercios, principalmente de víveres, como Nueva Miranda, Poco a Poco, Okey, Mercafacil, galpón Hung y La Gran Esquina.
El propietario de uno de los establecimientos narró consternado que las pérdidas eran “incuantificables”; incluso, indicó que hubo personas que entraron a su casa, en la planta alta del negocio, y se llevaron la ropa.
Los dueños de otros locales prefirieron llevarse la mercancía para resguardarla en otro lugar; mientras que los pocos comercios que abrieron ayer presentaron colas: las personas temían que se presentara otro evento similar.
El secretario de la Gobierno regional, Lisandro Cabello, informó de la detención de 200 personas, “puestas a la orden del Ministerio Público y de los tribunales”. “Candelita que se prenda, candelita que nosotros vamos a apagar”, dijo.
“Es una situación muy puntual que se desprende de un hecho político (…) donde se conjugan las mafias que estamos enfrentando y el hecho político de la derecha”, aseguró el secretario.