Un informe sobre el doble sismo del 24 de junio de 2026 concluye que la emergencia en el centro-norte de Venezuela dejó en evidencia una respuesta estatal insuficiente desde el inicio. El balance oficial al décimo octavo día, el 12 de julio, reportaba 4.490 fallecidos, 16.740 heridos y cerca de 17.907 damnificados, en un evento que tuvo epicentro en Yaracuy y Carabobo, con el mayor daño concentrado en Caracas y La Guaira.
Qué evalúa el documento
El informe, titulado La insuficiente respuesta estatal: el desastre ocurrió antes del doble terremoto, analiza la eficiencia de la respuesta estatal mediante una comparación con estándares internacionales como INSARAG y Sphere, además de cinco desastres considerados comparables: Turquía-Siria 2023, Japón 2011, Haití 2010, Chile 2010 y China 2008.
La evaluación se apoya en un Índice de Brecha de Despliegue de doble denominador, diseñado para medir dos dimensiones: el rescate especializado, identificado como USAR, y la movilización total de efectivos civiles y militares. Según el documento, este enfoque permite observar la velocidad de escalamiento de la respuesta, más allá de la definición de “afectados” y de las cifras absolutas que puedan estar en disputa.
El planteamiento central es que el desastre ya estaba en curso antes del doble terremoto, debido a una respuesta que no habría alcanzado los estándares necesarios para atender una emergencia de esa magnitud. El análisis busca mostrar la distancia entre lo que exigen los protocolos internacionales y lo que efectivamente se desplegó durante los primeros días de la tragedia.
