Daniela Romano, sobreviviente de Residencias Coral Mar, en la avenida La Costanera del sector Los Corales, en Caraballeda, estado La Guaira, relató cómo pasó 18 horas bajo los escombros luego de los dos terremotos del 24 de junio.
El momento en que comenzó el derrumbe
En una entrevista concedida este jueves 16 de julio a Caracol Radio, explicó que lo primero que hizo fue encomendase a Dios. Dijo que le pidió perdón y le rogó que la ayudara a salir.
También contó que le pidió poder volver a ver a su hija, saber de su esposo y seguir con vida para atender a sus perros.
Ese día, cerca de las 6:00 de la tarde, se quedó sin electricidad. Estaba en el cuarto con sus perros y fue a la cocina para apagar los breakers. Al llegar a la mitad de la sala comenzó el primer vaivén.
Describió el movimiento como una hamaca y aseguró que, en medio de los latigazos, perdió la gravedad. Luego vio cómo el edificio se venía abajo y cayó del piso siete al seis.
La lucha por salir entre el polvo y la oscuridad
Romano recordó que, al caer, todo quedó cubierto de polvo y sintió calor proveniente del hueco. Dijo que llamó a sus perros y a sus padres de vida, Augusto y Magdalena, pero no obtuvo respuesta.
Explicó que trató de sacar sus pies con las manos, pero decidió excavar para evitar desangrarse. Cuando logró moverlos, cerró los ojos porque no veía nada y no tenía luz.
También relató que encontró un pequeño espacio para sentarse, pero llegaron réplicas y temió quedar hundida. Finalmente, los rescatistas la sacaron boca abajo, por los pies.
“Así volví a la vida yo”, dijo al recordar el momento del rescate.
Empezó, además, una frase: “No soy evangélica, ni testigo de Jehová. Creo en Dios”.
