Cuando se cumplió una semana de los terremotos en Venezuela, el balance oficial siguió aumentando en muertos y heridos, pero la mayor incógnita continúa siendo cuántas personas no han sido ubicadas. En los partes diarios sobre víctimas, ese dato sigue sin aparecer.
El último informe difundido el miércoles contabilizó 2.295 fallecidos y más de 11.000 heridos en los estados afectados. La cifra está lejos de la proyección inicial del Servicio Geológico de Estados Unidos, que horas después del sismo estimó un piso de 10.000 muertes.
Dudas sobre los reportes oficiales
La organización de derechos humanos Provea cuestionó el manejo de las cifras y afirmó que los reportes oficiales “generan más dudas que certezas”. Según la ONG, el aumento diario informado por el Gobierno fue de solo 20 fallecidos hasta llegar a 1.450.
Dos días después, Provea insistió en que “crecen discordancias entre cifras oficiales y estimaciones”. La observación coincidió con una advertencia de la ONU sobre el impacto de los derrumbes.
En una rueda de prensa, el coordinador residente y humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, dijo que hay al menos 2.500 edificios afectados, la mayoría derrumbados por completo. Añadió que, por esa razón, la cifra final de víctimas fatales será superior a la ya comunicada.
El vacío de los desaparecidos en La Guaira
Jorge Rodríguez, encargado de la vocería sobre la tragedia, ofreció el martes números que permiten estimar cuántas personas todavía no han sido encontradas en las localidades de Caraballeda y Catia La Mar, en el estado costero de La Guaira.
Según dijo, unas 30.000 personas, entre turistas y residentes, estaban en esas zonas. De ellas, aproximadamente 13.400 a 13.500 salieron por sus propios medios o con ayuda de sus familiares, y otras 6.461 fueron rescatadas después de los terremotos.
Eso deja una diferencia de cerca de 10.000 personas, entre las que está el grueso de los casi 2.000 fallecidos. Sin embargo, Rodríguez no se refirió a los 8.000 restantes en esa zona.
Por su parte, la ONG Comité Internacional de Rescate estimó el martes que los desaparecidos se acercarían a los 50.000. Esa cifra fue validada por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), que la calificó como “aterradoramente verosímil”, aunque advirtió que no todas las personas con paradero desconocido están bajo los escombros.
El reporte de CNN sobre las dudas en torno a las cifras consultó además al régimen sobre las estimaciones de desaparecidos, pero no obtuvo respuesta inmediata.
