Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 estremecieron el norte de Venezuela y, mientras continúa el recuento de heridos y fallecidos, las primeras estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) elevan el posible número de víctimas a miles. Veinticuatro horas después, las imágenes tomadas desde el espacio ya dejan ver una destrucción de gran alcance en varias zonas costeras.

La devastación vista desde el satélite

Terremoto en Venezuela deja daños masivos y miles de posibles víctimas, según el USGS

Las capturas de Vantor muestran daños severos en cinco puntos de la ciudad costera de La Guaira. Entre los puntos afectados aparecen edificaciones destruidas en la playa Puerto Viejo, un bloque de apartamentos y decenas de inmuebles en Playa Grande, en una zona que quedó muy cerca del área de máxima intensidad del segundo temblor.

El primer sismo tuvo su epicentro entre Yumare y Montalbán, con una magnitud de 7,2, y se sintió con más fuerza hacia el oeste de La Guaira y Caracas, de acuerdo con los datos del USGS. Sin embargo, el segundo movimiento telúrico llegó 39 segundos después, con una magnitud de 7,5 y un epicentro cercano. Aunque la diferencia parezca pequeña, ese segundo evento liberó casi tres veces más energía que el primero.

Víctimas, profundidad y vulnerabilidad

Terremoto en Venezuela deja daños masivos y miles de posibles víctimas, según el USGS

La última cifra oficial ubica en 235 los fallecidos, pero las proyecciones del USGS apuntan a un escenario mucho más grave. Sus cálculos, basados en la intensidad del terremoto y la densidad de población en las zonas impactadas, indican que es casi seguro que las muertes superen las 1.000, con una probabilidad de 92%; también consideran probable que rebasen las 10.000, con 59%, y no descartan que pasen de 100.000.

El instituto estadounidense advierte además que en esta región predominan estructuras particularmente vulnerables a las sacudidas sísmicas, como la mampostería de ladrillo sin refuerzo y las construcciones de bloques de adobe. A ello se suma que ambos terremotos ocurrieron a poca profundidad, una condición que suele aumentar el daño en superficie. Miguel Ángel Rodríguez Pascua, director del departamento de riesgos geológicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), explicó que no solo la energía fue alta, sino que el segundo sismo fue muy superficial, algo que resulta especialmente destructivo.

El mayor sismo en más de un siglo

Terremoto en Venezuela deja daños masivos y miles de posibles víctimas, según el USGS

El movimiento registrado este jueves es considerado el más fuerte en más de 100 años dentro de la región sísmica al norte de Venezuela. Para encontrar un terremoto de mayor magnitud hay que retroceder hasta 1900, cuando un sismo de 7,7 golpeó la costa central, en Macuto, junto a Caracas, y dejó unos 25 muertos. En 2018 hubo otro temblor de 7,3, pero se originó a casi 150 kilómetros de profundidad, lo que limitó su capacidad destructiva y dejó cinco personas fallecidas.

Vecinos de La Guaira describieron una situación de colapso generalizado, con ausencia de luz, internet, agua y otros servicios básicos. En Caraballeda también se reportaron múltiples construcciones muy dañadas. Los epicentros se ubicaron en la falla de Boconó, una fractura que se extiende por 500 kilómetros entre la placa del Caribe y la de Sudamérica, en un país donde, según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, el 80% de la población vive en una zona de alta actividad sísmica.

Entre las ciudades más pobladas expuestas a ese riesgo figuran Caracas, Maracaibo y Barquisimeto, todas dentro de esa franja tectónica. Aunque la actividad sísmica mundial se concentra mayoritariamente en el Cinturón de Fuego del Pacífico, el caso venezolano vuelve a mostrar el impacto que puede tener un terremoto de gran magnitud fuera de esa zona.