“El tiempo es de Dios y será Él quien se encargará de aplicarle la justicia”, es el consuelo de la familia de Iselis Ylian Iguarán, oficial de la PNB que murió, presuntamente, a manos de Warner Ferrer, funcionario del Cpbez. La asesinó de un disparo en la cabeza, la mañana del lunes 30 de mayo.
Han transcurrido cuatro días del femicidio y aún no hay pistas de Ferrer. El hombre se fugó tras matar a Iselis “con su propia arma de reglamento”, según lo indicado por Jader Osorio, cuñado de la víctima.
Testigos del homicidio relataron que el cpbez “creyó que ella estaba conversando con un hombre, tras compartir con él en casa de una amiga en el barrio Balmiro León”.
Ambos policías no estaban de guardia cuando ocurrió el homicidio. Iselis tenía dos años de graduada de la Policía Nacional Bolivariana. La familia está sorprendida y abrumada por la muerte de Iselis, en especial Osorio, quien compartió con la pareja: “En los ocho meses que convivieron en mi apartamento, en Ciudad Lossada, jamás Warner mostró un comportamiento violento que nos indicara que ella estaba en peligro. Él fue respetuoso con ella y su familia”. Señalaron que “ningún funcionario del Cpbez ha llegado a nuestra casa a darnos la cara, a hablar sobre el caso. El Cicpc vino el día del crimen, rendimos declaraciones y todo terminó allí.
