Seis hombres de nacionalidad mexicana perdieron la vida mientras estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Los fallecidos, cuyas edades oscilaban entre los 19 y los 52 años, provenían de los estados de Veracruz, Chiapas y Guanajuato, y trabajaban en oficios típicos de la comunidad migrante, como la construcción, la restauración y el lavado de ropa.
Perfil de los fallecidos
El más joven era Royer, de apenas 19 años, mientras que los mayores, José Guadalupe y Lorenzo, tenían 52 años. Héber, de 34 años, fue el que menos tiempo pasó bajo custodia, sobreviviendo solo una semana antes de fallecer. Otros detenidos permanecieron enfermos durante casi toda su detención, en centros que, según testimonios, están diseñados para “quebrar” a los internos.
Circunstancias de la detención
Los hombres fueron interceptados mientras desayunaban o se dirigían a sus lugares de trabajo, acusados de conducir sin licencia. Tras su captura, fueron trasladados a centros de detención del ICE, donde la falta de atención médica adecuada y las condiciones de hacinamiento contribuyeron a su deterioro.
Impacto en sus familias
Las muertes dejaron a sus cónyuges, muchas de ellas residentes en Estados Unidos, y a sus hijos, nacidos en territorio estadounidense, sin el sustento que habían construido. Las familias describen una vida reconfigurada en EE. UU. que se desmoronó con la pérdida de sus seres queridos.
