Rescate en La Guaira tras terremoto

Tras el temblor que sacudió la zona el 24 de junio, una rescatista de estructuras colapsadas ha permanecido en La Guaira, dedicándose a la búsqueda y recuperación de cuerpos. Su labor, que combina la técnica de un profesional y la compasión de una voluntaria, se centra en devolver a los familiares la pieza completa del ser querido, garantizando un cierre digno.

Formación y compromiso

Formada en recuperación de cuerpos, la rescatista trabaja en un ente público de Venezuela y, al mismo tiempo, colabora como voluntaria en operaciones de emergencia. Su experiencia le ha permitido participar en diversas labores de rescate, y en la actualidad se encuentra en la zona afectada, donde la comunidad la reconoce con agradecimientos y notas de gratitud que acompañan las comidas que reciben.

Operaciones de extracción

En una de las tareas más delicadas, la rescatista y su equipo localizaron a Lucas Gámez, la abuela de otro residente y un señor adicional. La extracción se realizó con extrema precaución, desmantelando siete pisos pieza por pieza. El objetivo era preservar la integridad del cuerpo, permitiendo a los familiares un proceso de duelo con la certeza de que el fallecido fue tratado con respeto.

Visión y futuro

La rescatista sostiene que el cuerpo es la única prueba tangible de la muerte; sin él, permanece la incertidumbre sobre lo que ocurrió. Por eso, su equipo continúa trabajando en estructuras donde todavía hay familiares esperando una respuesta. Aunque planea marcharse con su equipo al final de la semana, la misión se prolongará mientras haya familias que necesiten la confirmación de la pérdida de sus allegados. La dignidad del ser humano, según ella, debe ser la guía en cada paso del rescate.