Un grupo de 100 rescatistas lleva más de 48 horas trabajando para sacar a Hernán Gil, un venezolano que permanece casi una semana bajo los escombros de un edificio en Catia La Mar, estado La Guaira, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela.
Un rescate de alto riesgo en Catia La Mar
Uno de los 64 rescatistas portugueses que integra el operativo dijo que la prioridad es proteger la vida de Gil y también la del equipo, porque el hombre está en el sótano y hay mucha carga de materiales.
“El problema -para sacarlo- es por la seguridad de él, Hernán está en el sótano, hay mucha carga de materiales, es una operación muy sensible por eso”, declaró a EFE.
El rescatista añadió que el equipo trabaja “muy cerca” pero con máxima seguridad, despacio, y con apoyo de un escáner sónico.
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Comunicación constante y apoyo internacional
Gil está siendo hidratado, recibe medicación y se mantiene en comunicación constante con el equipo de rescate.
Según voluntarios de la Cruz Roja venezolana, pudo preservar la vida gracias a la garita que le sirvió de escudo de protección.
Su esposa, Gusbimar González, permanece frente al edificio desplomado desde el pasado jueves, horas después de los terremotos.
“Lo que si me dicen es que está un poco difícil el acceso hacia él y que están tratando de quitar los escombros con herramientas manuales porque no pueden meter máquinas ya que el edificio está muy afectado”, dijo a EFE el lunes.
Tras los terremotos de hace una semana, a Venezuela han llegado 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros, 49 vehículos de apoyo y 51 delegaciones internacionales, según el gobierno.
En su último balance, el Ejecutivo indicó que unas 6.461 personas han sido rescatadas y que al menos 1.943 han fallecido, mientras 10.571 resultaron heridas.
