Migdalia Carros, una venezolana de 56 años, contó que fue rescatada de los escombros del edificio donde vivía en el municipio Chacao, en el este de Caracas, tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 registrado el 24 de junio, sismo en el que murió su padre.

“Bajé al infierno y Dios me rescató de allí”

En una misa en homenaje a las víctimas del terremoto en Caracas, Carros resumió así lo que vivió: “Tengo una nueva oportunidad de vida, gracias a Dios. Mi papá no lo logró, pero bueno, me rescataron de los escombros, fui bendecida porque de alguna manera me rescataron rápido”.

La publicista dijo que perdió su hogar, pero que no teme al futuro porque cuenta con unos vecinos y una alcaldía “maravillosa”. También relató que todo ocurrió en 39 segundos: “nos quedamos en el triángulo de la vida que llaman y yo digo que bajé al infierno y Dios me rescató de allí”.

El saldo que dejó el doble terremoto en Caracas y La Guaira

El desastre también golpeó a otras personas en la capital. Iván Gutiérrez, de 62 años, dijo que estaba en un centro comercial del norte de Caracas cuando se vinieron abajo los techos y quedaron tapadas las escaleras mecánicas.

Más tarde logró encontrar a su hijo, a su sobrina y su vehículo para buscar a otro hijo, además del perro, su padre y su hermana. Su padre, de 82 años, no sobrevivió al desastre, en la misma residencia en la que vivía Carros.

El doble terremoto dejó 2.954 fallecidos, 16.592 heridos y 16.309 personas que perdieron sus viviendas. Los sismos afectaron la zona norte de Venezuela, con derrumbes en Chacao y San Bernardino, mientras que La Guaira fue declarada zona de desastre y militarizada horas después, con las operaciones de rescate concentradas allí.

Delcy Rodríguez anunció ayudas económicas para los afectados, entre ellas un pago mensual por seis meses, sin precisar la cantidad, y el contacto con la banca pública y privada para activar la cartera hipotecaria con un 80 % de subsidio.