El 11 de octubre, en la madrugada, la Policía Militar del estado de São Paulo efectuó 45 disparos contra Gustavo Munis de Santana, un joven de 20 años, en el barrio Moema, zona sur de la capital.
Según informó la cadena TV Globo, los efectivos llegaron al lugar tras recibir una denuncia de que un hombre amenazaba con suicidarse. Los policías alegaron haber confundido el teléfono móvil que la víctima sostenía con un arma de fuego y abrieron fuego.
Los exámenes forenses determinaron que el joven recibió 27 impactos en cráneo, mandíbula, mentón, tráquea, tórax, escápula, axilas, flancos, pelvis, brazos, manos y piernas. Cuatro policías militares fueron identificados como los autores de los disparos.
El tiroteo ocurrió alrededor de las 03:00 h; el cuerpo fue retirado aproximadamente a las 11:00 h del mismo día. Las autoridades locales mantienen la investigación abierta para precisar la responsabilidad de los agentes y evaluar el uso de la fuerza.



