Varias patrullas y funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar permanecieron por al menos tres horas frente a la vivienda del activista social y defensor de derechos humanos Wilmer Rojas, en San Felipe, estado Yaracuy, según denunció el periodista Yonnathan Carrillo en X.
De acuerdo con Carrillo, Rojas quedó en resguardo y logró salir de su casa mientras su padre hablaba con los cuerpos de seguridad. El comunicador sostuvo además que el despliegue fue “brutal” y que hubo amedrentamiento durante todo el día.
Rojas, añadió Carrillo, es conocido por difundir denuncias sobre carencias sociales a través de sus redes, mensajes que —según su versión— han incomodado al alcalde de San Felipe, Rogger Daza, y al gobernador del estado Yaracuy, Leonardo Intoci.
La publicación de Yonnathan Carrillo también afirmó que funcionarios fueron hasta el lugar de trabajo del activista.
La denuncia difundida en X
En el mensaje compartido por Carrillo, el periodista escribió que el “sistema de represión sigue operando en Venezuela” y llamó a prestar atención a ese tipo de despliegues.
El contexto de la queja
La denuncia coincidió con una actualización de la ONG Foro Penal, que registró 322 presos políticos en Venezuela con corte al 5 de octubre. La organización dijo que 308 son hombres y 14 mujeres, y que 182 son civiles y 140 militares.



