Los 12 silos del puerto de La Guaira, reconocidos por la intervención cromática del artista Carlos Cruz-Diez y considerados un ícono arquitectónico de la entidad, fueron habilitados como una morgue provisional tras el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, debido al colapso de la capacidad forense en la región.

Desde la mañana de este domingo 28 de junio, decenas de cuerpos comenzaron a ser trasladados hasta la estructura ubicada en la avenida Soublette, luego de que las instalaciones del Hospital Dr. José María Vargas, conocido como el Seguro Social de La Guaira, resultaran insuficientes para atender la emergencia generada por la tragedia.

De acuerdo con testimonios recabados por una fuente con acceso al lugar, para la tarde del 28 de junio la situación era crítica. Muchos de los cuerpos estaban colocados directamente sobre el suelo por falta de espacio, aunque en el área operaban cuatro cavas refrigeradas para intentar preservar los restos.

«Esto está horrible, horrible. Los muertos están todos en el piso»

la fuente

La contingencia también provocó un colapso administrativo. Según la misma fuente, solo dos patólogos se encontraban disponibles para procesar la totalidad de los cuerpos, lo que retrasó las labores de identificación y entrega a los familiares.

La identificación dependía de prendas, rasgos y señas particulares

Ante la inexistencia de un listado oficial unificado, los allegados debían ingresar a las instalaciones para reconocer visualmente a sus seres queridos mediante prendas de vestir, características físicas o señas particulares, en muchos casos dificultadas por el avanzado estado de descomposición.

«Nosotros vinimos a reconocer dos cadáveres y uno de ellos lo reconocimos gracias a unas uñas acrílicas y por una pulsera porque ella era santera, pero era difícil de reconocer»

el testigo

Una vez realizada la identificación, el personal médico emitía el acta de defunción para permitir el retiro de los restos por parte de las funerarias, con destino a crematorios o cementerios. Sin embargo, familiares también denunciaron desorganización en los procedimientos y señalaron que el Seguro estaba entregando el certificado de defunción sin número de muertos.