Médicos forenses con batas y gorros azules trabajaban el lunes entre decenas de bolsas mortuorias apiladas en el suelo de una morgue improvisada instalada en el puerto de La Guaira, donde todavía se extraen cuerpos de los edificios colapsados tras los terremotos de hace cinco días.

La morgue del puerto trabaja al límite

Algunos cuerpos ya estaban en ataúdes de madera, también sobre el piso, mientras cerca del toldo blanco donde se centra la operación había un centenar de urnas vacías a un costado y escombros al otro.

En los primeros días, los heridos y cadáveres fueron enviados a hospitales de la zona, pero las morgues de los centros de salud colapsaron rápidamente.

La Guaira, la zona más golpeada por los sismos

Los terremotos que azotaron el miércoles al país tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5 en un intervalo de segundos y devastaron La Guaira, un estado costero vecino a Caracas, cuyo puerto es de los más importantes del país por su cercanía a la capital.

El último balance reporta poco más de 1.700 muertos, pero la cifra sigue en aumento y los forenses están desbordados.