El 24 de junio de 2026, dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron la región centro-norte de Venezuela y llevaron al límite a los hospitales. En el de Los Teques “Dr. Victorino Santaella Ruiz”, el personal sostuvo la atención entre daños, miedo y falta de insumos.

Una guardia marcada por grietas, heridos y improvisación

Una enfermera que estaba en el noveno piso al momento del sismo describió minutos de angustia antes de la evacuación. Hubo grietas visibles, caída de objetos y temor a un derrumbe, mientras la planta baja recibía una avalancha de heridos.

En ese escenario, el equipo sanitario improvisó al límite y llegó a asistir partos en áreas improvisadas. El trabajo se sostuvo en medio de una noche marcada por la falta de agua e insumos, con pasillos iluminados a medias por la planta eléctrica.

Calma parcial, pero con secuelas visibles

Días después, la trabajadora indicó que el hospital entró en una relativa calma y opera para emergencias. Solo un ascensor funciona y, aunque las donaciones civiles ayudaron a aliviar la escasez, aún persisten señales del impacto: tuberías rotas y cerámicas caídas.

También señaló que el fuerte olor proveniente de la morgue es ahora uno de los principales problemas del centro. La escena confirma que, aun tras el paso de los días, el hospital sigue arrastrando los estragos del sismo.

La respuesta ciudadana llenó los vacíos del Estado

Ante la ausencia de garantías oficiales, las redes sociales se convirtieron en una herramienta para localizar desaparecidos y coordinar ayuda humanitaria. En ese esfuerzo también pesó el testimonio de familiares que denunciaron muertes, desapariciones y falta de apoyo para rescates.

La tragedia dejó a la vista que, frente al colapso de los servicios, la ciudadanía y el personal de salud cargaron con buena parte de la respuesta inmediata. El hospital de Los Teques quedó como símbolo de esa resistencia improvisada.

La migración masiva de los últimos años también aparece como parte del trasfondo de la crisis. ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, mantiene información sobre la situación de Venezuela y su impacto humanitario.