Un sicario en un carro oscuro sorprendió a Julio Guillermo Muñoz Romero, de 43 años. Lo acribilló frente a la casa de su madre, en el barrio Los Olivos, parroquia Idelfonso Vásquez.
Ayer a las 6:50 de la mañana, Muñoz dejó a sus dos hijos menores en el preescolar Carolina Agazzi, que está ubicado al lado de la vivienda en donde se crió, en la calle 61 de la barriada. Su verdugo esperó que los niños entraran al plantel. Le disparó 10 veces cuando trataba de entrar a la casa materna. Su cuerpo quedó tendido en el pavimento.
“Escuchamos los tiros. Nos asustamos mucho y corrí para el porche porque sabía que mi hermano estaba dejando a mis sobrinos en el colegio. Lo encontré sobre un charco de sangre.
Ya estaba muerto”, lamentó José Luis Muñoz, mientras trataba de consolar a su madre y hermanas.
Los familiares no esperaron que llegara el Eje de Homicidios del Cicpc p ara levantar el cadáver. Las mujeres de la familia lo alzaron y lo metieron en un chinchorro rojo que colgaron en el frente de la vivienda.
Los niños abrazaban el cadáver y gritaban: “¡Papi, parate. Ven a cuidarme!”. Sus franelas escolares quedaron manchadas de sangre.
Sus parientes afirmaron que se trató de un robo, porque a Muñoz lo despojaron de las cuatro cadenas de oro, una esclava y varios anillos. Agregaron que las prendas las obtuvo producto de las acciones que tenía en una joyería desde hace unos 20 años. También tenía una licorería.
Las cuatro cámaras de seguridad que están en la parte delantera de la vivienda no registraron el crimen. Se encuentran fuera de servicio desde varios meses. Decenas de vecinos se acercaron tras conocer sobre el asesinato y comentaban que “no podía morir como un buen hombre si no lo era”.
De acuerdo con los registros del Tribunal Supremo de Justicia, Muñoz estuvo recluido en el extinto Centro de Arrestos y Detenciones Preventivos El Marite por el delito de homicidio, ejecución de robo a mano armada y ocultamiento de arma de fuego. Según el TSJ, el hombre estuvo involucrado el el asesinato del polisur Jhonny Parra Zea, ocurrido el 26 de diciembre de 2003, cuando lo despojó “de su arma de reglamento, marca Sig Sauer 9 mm, un reloj, un celular , una cadena de oro y una máquina de cortar cabello.
Mientras que el 2 de agosto de 2014, fue detenido en flagrancia por Polimaracaibo por el hurto de un vehículo en el sector La Cotorrera.
Muñoz era el cuatro de cinco hermanos y tuvo siete hijos. “Él era alegre, bondadoso con su familia y un excelente padre”, manifestó su hermano.
El Cicpc llegó al sitio del crimen, recolectó las evidencias y trasladó el cuerpo hasta la morgue de LUZ.