Con una herida en el rostro y asfixiada encontró Jacobo Gómez a su tía, María Gema de la Cruz Gómez, de 75 años. En una hamaca sobre un charco de sangre justo debajo de ella estaba el cadáver de la mujer quien habitaba en una casa ubicada en la calle Bolívar con calle Riera Silva, en Carora, estado Lara.

Se presume que delincuentes entraron a la vivienda de la septuagenaria en horas de la madrugada del lunes 2 de enero, y al pretender llevarse el televisor que estaba en su cuarto, la asesinaron a sangre fría, golpeándola con un objeto contundente en la cabeza para luego envolverla entre sábanas y así dejarla en el mismo lugar que estaba descansando.

María Gema había perdido la visión a los 66 años luego de ser víctima de un accidente. Vivía sola y todos los días la visitaba su sobrino Jacobo, quien era el encargado de llevarle café y comida hasta la vivienda.