En el urbanismo OPP 33, en el sector Caribe de La Guaira, familiares de personas atrapadas bajo los escombros siguen presionando por más maquinaria pesada para acelerar las labores de búsqueda. Para Jesurimar Briceño, de 28 años, la atención ha avanzado tan lento que incluso tuvieron que trancar la calle para conseguir una retroexcavadora.

La búsqueda sigue entre ruinas y espera

A seis días del doble terremoto del 24 de junio, que dejó 1943 víctimas fatales y 10571 heridos según el último balance oficial, en zonas de La Guaira persiste el reclamo para que llegue equipo pesado. La esperanza, dicen los familiares, es encontrar sobrevivientes o recuperar los cuerpos de sus seres queridos para darles un descanso digno.

Briceño busca a su hija, su madre y su hermano bajo los restos del urbanismo OPP 33, donde había tres torres, y de un edificio privado vecino. La joven contó que, tras días de espera, solo lograron que les dejaran una retroexcavadora después de bloquear la vía, aunque ellos mismos tuvieron que conseguir el gasoil.

“Eso llegó hoy porque trancamos la calle”, afirmó. También relató que la coordinadora a cargo les advirtió que la máquina no era ayuda humanitaria y que el combustible corría por su cuenta. “Pero del gasoil se van a encargar ustedes y les damos una hora”, les dijo.

Autogestión para seguir trabajando de noche

La familia aseguró que gran parte del esfuerzo ha sido por autogestión. En la OPP 33 consiguieron una planta eléctrica e instalaron bombillos para continuar las labores durante la noche.

“Si no se quieren ensuciar el uniforme echando pala, echando pico, lo único que les pedimos encarecidamente es que nos ayuden con cinco maquinarias que puedan remover esos escombros pesados”, dijo Briceño. “Lo demás lo hacemos nosotros”.

La joven agregó que aún mantienen la esperanza de sacar con vida a sus familiares. Su padre contó que dos días antes habían llamado al teléfono de su hijo y contestó una niña que él creyó que era su nieta. “Y nadie prestó atención”, lamentó.

Este martes, 30 de junio, la periodista Estefani Brito escribió en su cuenta de X que el sobrino de sus amigas, Mathias, junto con sus abuelos y tías, estaba bajo los escombros del urbanismo OPP 22, en Caraballeda. Señaló que a casi 140 horas de los sismos ese edificio no había recibido maquinaria pesada. “Seguimos con la fe intacta, pero necesitamos ayuda”, escribió en X.

También el ingeniero Carlos Alí Castro pidió ayuda para el edificio Gradisca, en Macuto. “Se solicita ayuda de rescatistas y máquinas para edificio Gradisca, Macuto, La Guaira. Hay personas con vida. Gracias”, publicó en X.