Foto: Copyright International Color Consortium, 2009
En la tragedia aérea de los Alpes franceses también murió Ximena Alegría, chilena radicada en Lara. El zuliano Nolberto Enrique Ariza Palmar debió haber regresado hace una semana a Paraguay, pero decidió alargar su estadía en Europa para ver, el pasado domingo, el clásico de fútbol entre el Barcelona y el Real Madrid.
Cambió su vuelo y con ello el destino de su vida también dio un giro. El martes, el avión que abordó en Barcelona, España, para ir a Alemania y luego hacer la conexión con el país suramericano, se estrelló entre la nieve de los Alpes franceses. Junto con él murieron 143 pasajeros más y seis tripulantes del Airbus de la línea aérea de bajo costo Germanwings, propiedad de Lufthansa.
En esta catástrofe también perdió la vida la abogada chilena Ximena Alegría González, de 44 años, de quien se dijo estaba radicada en Lara y trabajaba en el Ministerio de Transporte.
La nueva tragedia aérea enluta a una familia zuliana y los embarga de dolor. Nolberto Ariza, de 45 años, tenía siete años residiendo en Paraguay. Era vicepresidente de la empresa Nativa Corporation, dedicada a exportaciones de cereales, por lo que viajaba con frecuencia a Alemania y Francia.
“Estamos destrozados, lo que nos ocurrió no tiene comparación, ni a mi peor enemigo le deseamos esto que estamos viviendo”, expresó, a PANORAMA, Simón Nolberto Ariza, hermano de Nolberto.
El zuliano era ingeniero y debía arribar a su hogar en Asunción anoche. Allí se reencontraría con su esposa Ysamar Pineda y sus dos hijos menores de edad. “Estaba muy entusiasmado de volver a su casa, porque su hija mayor cumple años mañana (hoy)”, contó vía telefónica desde Paraguay, el socio y amigo de Ariza, Luis Villanueva.
“Hace tres semanas viajamos a Francia Nolberto, Juan Pomo (quien es otro ejecutivo que falleció en los Alpes) y yo para hacer negocios de compra y venta de granos y cereales para la compañía”, narró Villanueva.
El regreso a Asunción era hace una semana, pero solo retornó Villanueva. “Yo regresé porque estaba previsto venir antes. Ariza y Pomo se quedaron otra semana más para cerrar algunos negocios y también porque querían disfrutar del clásico de fútbol entre el Barcelona y el Real Madrid en la ciudad de Barcelona”, dijo con tristeza.
“Nolberto y Juan tomaron el vuelo equivocado… el vuelo de la tragedia lo decidieron el domingo”, continuó recordando.
El socio explicó que el marabino compró el boleto del viaje por internet el domingo. “Ese fue el vuelo que consiguieron y el que los llevó a la muerte. Pudieron haberse ido también en un tren pero decidieron que fuera en avión”.
En medio del dolor que embarga a la familia Ariza, los parientes más cercanos a Nolberto buscan la forma de poder viajar a Francia a reconocer los restos mortales para repatriarlos al Zulia.
“Necesitamos el apoyo del gobernador del Zulia, de la Cancillería de la República, a todos los entes diplomáticos que, por favor, (pedimos) nos ayuden en este momento tan doloroso. Mi cuñada está sola en Paraguay y debemos ir para acompañarla, ayudarla. Necesitamos también ir a Francia para con las pruebas de ADN identificar sus restos para traerlos a la ciudad”, dijo el hermano, Simón Nolberto Ariza.
El familiar contó que luego del accidente, a las 9:00 de la noche de este martes corrieron fuertes rumores de que su hermano había fallecido. Pero fue a las 3:30 de la madrugada de este miércoles cuando recibieron una llamada de España en la que le informaron el deceso de su pariente.
La quinta catástrofe aérea en un año ha dejado llanto y tristeza en los cinco continentes. Entre las víctimas de la más reciente catástrofe había 72 ciudadanos alemanes, 35 españoles, dos australianos, dos argentinos, dos iraníes, y dos estadounidenses. También de México, Japón y Colombia.
La investigación sobre la catástrofe del Airbus A320 de Germanwings en los Alpes franceses dio el jueves un giro inesperado, con la revelación por la justicia francesa de que el copiloto habría provocado voluntariamente el estrellamiento del avión.
Esta revelación espectacular, debida al análisis de una caja negra encontrada el martes en el lugar de la catástrofe, coincidió con la llegada a Francia de familias de las 150 víctimas, que tuvieron la primicia de esas informaciones, antes de la conferencia de prensa dada por el fiscal de Marsella Brice Robin en el aeropuerto de Marignane (sur).
Los motivos del copiloto, un alemán de 28 años llamado Andreas Lubitz, siguen sin aclararse, pero el fiscal precisó que no estaba «registrado como terrorista», información confirmada después por Berlín.
El copiloto, que quedó solo en la cabina de pilotaje tras la salida del piloto, accionó el botón de descenso y no dejó abrir la puerta para permitirle volver a entrar al comandante, indicó el fiscal. En la caja negra «se oyen varios llamados del comandante para pedir el acceso a la cabina de pilotaje, pero no hubo ninguna respuesta del copiloto», agregó.
Andreas Lubitz, cuya respiración regular se oye hasta el final, no respondió tampoco a los llamados de la torre de control que se dio cuenta del descenso anormal del aparato.