La familia de Freddy José Farías Marcano, un cadete venezolano de 26 años, pidió a las autoridades de Venezuela que intervengan para esclarecer su muerte,…
La familia de Freddy José Farías Marcano, un cadete venezolano de 26 años, pidió a las autoridades de Venezuela que intervengan para esclarecer su muerte, ocurrida a bordo de un buque petrolero y químico en Sicilia, Italia, y para gestionar la repatriación de su cuerpo.
Solicitud ante la Cancillería
Freddy Farías, padre del joven, solicitó formalmente al canciller Yván Eduardo Gil Pinto atender la situación que atraviesa su familia. Según el planteamiento enviado a la Cancillería, el muchacho era oriundo de Guanta, en el estado Anzoátegui, y cursaba estudios en la Universidad Marítima del Caribe, en Catia La Mar, estado La Guaira.
Farías Marcano se encontraba realizando pasantías de ingeniería marítima en la nave FEW BPS, con bandera de Liberia. De acuerdo con la comunicación de la familia, se embarcó en Egipto el 28 de abril de 2026 con el objetivo de formarse como ingeniero marítimo, carrera que aspiraba a ejercer.
El padre afirmó que su hijo había cumplido con los exámenes físicos y psicológicos exigidos antes de embarcarse. También sostuvo que, en los días previos a su muerte, el joven dijo sentirse amenazado y víctima de hostigamiento.
La última llamada
Los padres del cadete, Eunice Marcano y Freddy Farías, indicaron que en una videollamada realizada el día anterior al fallecimiento notaron un deterioro físico y emocional en el joven. Además, en la última conversación telefónica, el muchacho les habría manifestado su decisión de desembarcar en el muelle de Santa Panagia, en Sicilia.
Según el relato familiar, el desembarco había sido aprobado por el capitán de la embarcación para el momento del atraque, pero luego fue pospuesto hasta el domingo 14 de junio, día en que Freddy José fue hallado sin vida en su camarote. El padre también aseguró que, durante esa llamada, escuchó voces amenazantes en otro idioma alrededor de su hijo.
Farías descartó la hipótesis del suicidio y afirmó que su hijo estaba atravesando una situación muy difícil en el barco, al punto de verse obligado a pedir el desembarco en el puerto italiano. Recordó además que el 13 de junio lo vio “muy desesperado, angustiado, muy asustado”.
Traslado del cuerpo y pedidos de la familia
El cuerpo de Farías Marcano fue llevado a la morgue de Augusta, a unos 45 minutos del puerto de Santa Panagia, debido a que ese muelle no cuenta con servicio de morgue. La autopsia, prevista inicialmente para el 15 de junio de 2026, habría sido reprogramada para el 22 de junio, de acuerdo con la información recibida por los familiares.
La familia pidió que se practique una necropsia que permita determinar con precisión la causa de la muerte, que el cuerpo sea repatriado a Venezuela y que se les entregue copia certificada del acta de defunción, el teléfono móvil del joven y el informe del capitán del barco sobre lo ocurrido.
Farías también dijo haber recibido información de que el buque zarpó del puerto italiano con destino a Grecia. A la vez, manifestó preocupación por una presunta intención de cremar el cadáver sin autorización de los familiares.
Este martes 23 de junio, la familia tiene previsto acudir a la Cancillería venezolana en busca de respuestas a las solicitudes introducidas. También estuvo el 22 de junio en la Defensoría del Pueblo, donde, según el padre, fueron atendidos por un grupo de abogados.
“Pedimos que se haga justicia para nuestro hijo”, expresó la familia Farías Marcano en su petición a las autoridades venezolanas.