“Mataron a mi novio, mi esposo, al amor de mi vida”. En voz baja hablaba, ayer, Mónica Bravo, quien compartió siete años con su pareja, Antonio Reyes Piloto (46), asesinado por dos delincuentes que asaltaron su negocio, Materiales y Cercas Faraway, en la calle 83 de Amparo, el miércoles en la tarde.
Dos hombres sorprendieron al también médico dentro de su negocio. “Dame la pistola’, repetían los ladrones, pero como no la teníamos ellos comenzaron a golpear a Tony en la cabeza. Él tenía un arma, pero en la casa porque estaba dañada”, siguió contando la esposa desde el salón San José, de la funeraria que lleva el mismo nombre.
‘Tony’, como cariñosamente le decían, atacó a los hampones cuando iban saliendo del establecimiento. El ladrón se volteó y disparó. El comerciante recibió un tiro mortal en el corazón.
Sus allegados indicaron que estaba pronto a mudarse del local porque la zona es muy peligrosa. Solo faltaba trasladar parte del mobiliario para finiquitar la mudanza.
