Un disparo alertó a los familiares de José Antonio Pérez Morillo que algo ocurría en el frente de su vivienda en el callejón Ayacucho en Santa Rosa de Agua.
Unos hampones lo interceptaron a la 1:00 de la mañana del domingo cuando metía su carro al garaje, presuntamente para robarlo. Los ladrones le propinaron un disparo en el pie y lo metieron al vehículo. Se lo llevaron hasta el callejón Manaure, donde lo mataron.
El cuerpo presentó siete impactos de balas. Quedó tendido a unos 50 metros de su Mitsubishi MF, blanco, placa CRS 713, según contó un pariente que pidió resguardar su identidad.
El familiar denunció: “Doce horas estuvo el cuerpo tirado en el pavimento. Al punto que debió ser recogido por los allegados porque los perros se lo querían comer”. Pérez se desempeñaba como taxista y en sus días libres llevaba pescado hasta Colombia. Los adquiría en la Costa Oriental del Lago.
