Después de los gritos y el llanto, se escuchó el disparo, un balazo que trajo más lágrimas y dolor. El ruido cesó, luego solo hubo silencio alrededor del cuerpo de Ana Gabriela Meleán Villalobos.
A la joven, de 20 años, la mató su novio, la madrugada de ayer. El compañero sentimental le propinó un tiro de escopeta en el corazón, luego de una discusión que no duró ni diez minutos.
La escena del crimen fue la casa del novio Néstor Luis Barboza Chourio, de 20 años, en la avenida 11, del barrio Don Rómulo Gallego, parroquia Coquivacoa, de Maracaibo. Nadie supo por qué se originó la pelea. La madre del homicida dormía en el último cuarto de la residencia y dijo no escuchar lo que pasó.
Al sonar el disparo, la progenitora del victimario, Adela Chourio, despertó con miedo. No salió de su habitación de inmediato porque estaba en pánico. A la media hora se asomó y lo primero que observó fue el cadáver de la muchacha. La joven ya había perdido mucha sangre. Estaba tirada en el piso de cemento de la sala.
Unos vecinos que tomaban cervezas en la esquina escucharon los gritos de desesperación de la madre del asesino y corrieron a ayudarla.Levantaron a Ana Gabriela del suelo y la trasladaron hasta la emergencia del Hospital Adolfo Pons. Iba muerta.
Adela Chourio no encontró a su hijo por todo el barrio. Huyó de su casa después de asesinar a la novia. No se llevó nada de la vivienda, dejó todas sus pertenencias. Con lo único que arrastró fue con la escopeta.
La mamá del asesino no sabía que la novia había muerto. Cuando los periodistas llegaron a su casa para conocer detalles del crimen, la mujer se enteró de la muerte.A Adela Chourio le tembló la voz. Las piernas y manos se le movían y después se desmayó. “No puedo creer que haya muerto, mi hijo la mató”, dijo la señora sentada en una silla plástica verde, en el frente de la residencia.
Los vecinos buscaron alcohol por toda la calle y no consiguieron. Le dieron a oler acetona para que reaccionara.“Ese muchacho (Néstor Luis) está enfermo de la cabeza. No es normal” dijo una tía, sin dar más detalles.
Funcionarios de la División de Homicidios del Cicpc-Zulia levantaron el cadáver y lo trasladaron hasta la morgue. Ana era de contextura delgada, estatura baja, piel morena y cabello negro. Tenía un tatuaje de una flor en su pierna izquierda.
Néstor es buscado por los detectives. Se conoció que el hombre trabajaba con su papá en la construcción.