Eudo Enrique Bastidas Arellano, un ingeniero electrónico de 48 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza y enterrado en el sector Puerto Escondido del municipio Santa Rita por quién fuera su pareja, un adolescente.
Bastidas Arellano estaba desaparecido desde el 30 de septiembre, cuando “salió a darle la cola a un amigo”, según informaron sus familiares al colocar la denuncia.
Luego de dos meses de investigaciones, el Cicpc rastreó las llamadas telefónicas del ingeniero de Pdvsa y dieron con su asesino, un joven con quién mantenía una relación sentimental desde hacía varios meses.
Según funcionarios, Eudo quería terminar con la relación, “pero el adolescente insistía para que desistiera del rompimiento, así que lo citó en un centro comercial en Cabimas”.