Gaudy Johana Aroca, de 19 años, era víctima frecuente de las golpizas que le propinaba su novio. Nunca lo denunció formalmente ante la policía, pero le contó a su familia cada uno de los maltratos físicos y psicológicos que sufrió durante los dos meses que duró la relación sentimental con el adolescente, de 17 años, apodado ‘El Pasito’.
Hace una semana, los golpes pasaron a amenazas de muerte, cuando la joven estudiante decidió terminar el noviazgo. Desde ese momento, ‘El Pasito’ juró quitarle la vida y la noche de este sábado lo cumplió.
Con una escopeta que le prestaron, el adolescente asesinó a Gaudy delante del mayor de sus hijos, de 3 años. El balazo se lo propinó directamente en la cara, dejándola con el rostro desfigurado y muerta en el porche de la vivienda del homicida, en el barrio Primero de Marzo, en San Francisco.
La madre de la víctima, Alba Aurora, contó, ayer, que ella caminaba con su hija por el barrio para ir hasta su vivienda, a unas tres cuadras de la escena del crimen, en el barrio 26 de Febrero.
“Ese muchacho silbó a Johana y le hizo señas para que fuera hasta su casa. Ella se quedó conversando con él y yo me fui, a los 10 minutos escuché el disparo”, relató.
Cuando la progenitora llegó a ver cómo estaba su hija, ya el cadáver tenía una sábana que lo cubría. La mujer entró en desesperación y le pidió explicación al padre de ‘El Pasito’ que estaba en la casa donde ocurrió el femicidio.
“Al papá de ese asesino se le bajó el azúcar y se sintió mal. Él también estaba traumatizado por lo que pasó”, expresó Alba Aurora.
Este domingo, la madre de la joven pasó toda la mañana llorando en un rincón de la morgue. Mientras esperaba que le entregaran el cuerpo no dejó de derramar lágrimas. Aseguró a la prensa que, en muchas ocasiones, había aconsejado a su hija para que dejara de ver al novio.
“Nunca estuve de acuerdo con esa relación. Ese muchacho tenía un chopo (arma de fabricación casera) y cada vez que se ponía celoso, golpeaba y amenazaba a Gaudy. Ella presentía que ‘El Pasito’ la iba a matar, tenía miedo de él, porque es muy agresivo”, dijo.
Una comisión de la División de Homicidios del Cicpc allanó la casa del homicida en su búsqueda.
La joven dejó dos hijos, de dos y tres años. El papá de los niños fue asesinado en marzo del 2013. “Ella fue madre y padre para ellos, los amaba demasiado. Mis nietos fueron lo más hermoso que me dejó: ahora los cuidaré yo”.
‘El Pasito’ huyó, bajo los efectos de las drogas, con la escopeta que usó para acabar con la ilusión de unos niños de crecer junto a su madre. En el barrio Primero de Marzo hay consternación y repudio. Los vecinos exigen justicia, no quieren impunidad.