Carlos Enrique Natera Gutiérrez, de 33 años, uno de los acusados por el homicidio del alcalde del municipio Simón Bolívar, Franklin Germán Duno Pettit, el pasado 24 de abril de 2004, fue asesinado este fin de semana por sicarios que lo sorprendieron cuando se dirigía hacia su residencia, en Anaco.
El hecho ocurrió en la población del estado Anzoátegui, en el barrio La bendición de Dios, cuando Natera se encontraba a bordo de una motocicleta, color azul, en compañía de su mujer, Yoelina de Natera.
La información policial aportada por Polianaco reseña que la pareja se desplazaba por una trocha que conducía al populoso barrio. Allí fueron interceptados por sujetos a bordo de un carro cuya característica especial era una calcomanía de “taxi”.
Vecinos del sector donde ocurrieron los hechos le revelaron al periodista Carlos Pirela, del diario La noticia de Oriente, que escucharon los disparos. “La mujer y el hombre cayeron al suelo. El marido la abrazó y él recibió la descarga. Después, ella gritó desesperada pidiendo ayuda. Como a la media hora fue que alguien los auxilió. Nos enteramos luego que su esposo murió en una clínica privada donde ingresó muy malherido”.
Natera recibió al menos 20 disparos contados por los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de la zona.
Ocho de los balazos impactaron en las piernas, siete en el hemitórax izquierdo y cinco más en el hemitórax derecho. Quedó en el piso mortalmente herido.
En esta trocha, rumbo a su casa, fue interceptado Carlos Natera. (Foto cortesía de R. Rodríguez)
Como Natera estaba libre, había cambiado su residencia para el oriente del país, y estaba oculto como trabajador de la construcción y como líder sindical de los obreros que trabajaban para una obra en Anaco. Aun cuando, sobre él pesaba una acusación por homicidio calificado en la ejecución de robo a mano armada en grado de cooperador, contra el burgomaestre Franklin Duno. La acusación se la había realizado la entonces fiscal 19, Eglé Puente.
Se desconoce por qué Natera permanecía en libertad, ya que, el pasado 07 de octubre de 2004, él confesó su participación en el asesinato del alcalde y recibió sentencia de 20 años de prisión. Todavía le restaban nueve años de presidio.
Autoridades policiales de la zona indicaron a los medios que presumen que el ajuste de cuentas fue el motivo del asesinato de Natera, debido a sus labores como sindicalista. De todos modos, no descartan otras hipótesis al respecto e investigan su entorno.
Natera era uno de los acusados por el homicidio del alcalde Franklin Germán Duno Pettit, quien fue atacado por tres sujetos, el pasado 24 de abril de 2004, cuando él se encontraba en la Tasca San Benito, del sector Tasajeras, al oeste del municipio Simón Bolívar. Los antisociales querían despojar al burgomaestre de sus pertenencias y él se negó a entregárselas. Lo balearon.
El mismo día del asesinato de Duno, cayó abatido uno de los delincuentes (Rubén Darío Pirela Bravo), en un mediático enfrentamiento con la policía en Ciudad Ojeda, que apaciguó los ánimos de los seguidores de Duno. El resto de las actuaciones permanecieron de bajo perfil.
Seis meses después de la muerte de su compinche, Natera confesó su culpabilidad. Y un año después, para el 2005, el Tribunal 5° en funciones de Control del estado Zulia dictó medida privativa de libertad contra Plinio Rangel Escalona, por homicidio calificado durante la ejecución del delito de robo a mano armada y porte ilícito de armas, así como, contra Jimmy González. Éste último desde entonces, se encuentra prófugo.