Un tratamiento experimental del laboratorio Eli Lilly desaceleró los efectos del Alzheimer en pacientes que sufrían de una forma moderadamente avanzada de este mal, resultados que marcarían el primer avance importante en la lucha contra esta incurable enfermedad degenerativa.
Pacientes en los primeros estadios de Alzheimer que fueron tratados con solanezumab preservaron la mayoría de sus capacidades cognitivas, a diferencia de un grupo de control que fue tratado con placebo, indicó el grupo farmacéutico estadounidense al presentar este miércoles sus resultados en la Conferencia de la Asociación Internacional del Alzheimer (AAIC) reunida esta semana en Washington.
Los primeros resultados de dos pruebas clínicas con esta molécula, realizadas sobre unos 2.000 pacientes a lo largo de 18 meses y develados en 2012, no eran convincentes: los enfermos tratados con solanezumab no habían mostrado una pérdida más lenta de sus capacidades cognitivas.
Pero un análisis de resultados de pruebas clínicas en pacientes que estaban en una fase más precoz de la enfermedad sí mostró que el solanezumab ralentizó en un 34% el declive mental de los enfermos, y en un 18% la pérdida de su capacidad para ejecutar tareas cotidianas, precisaron los investigadores.
