La amigdalitis es una enfermedad del sistema inmunológico que presentan niños y adultos con frecuencia. Comúnmente, dicho dolor y molestias no se les da mayor importancia, síntomas que suelen ser tratados con pastillas de menta, miel o algún antiinflamatorio.
Si el paciente no mejora con el paso de los días, esto puede ser el primer aviso de una infección amigdalina y al no ser evaluada a tiempo, puede correr el riesgo de complicarse con afecciones que pueden poner en peligro su salud.
Algunos signos de padecer amigdalitis son: dolor o ardor de garganta, que se hace más intenso al tragar; la inflamación de las amígdalas (aumento de tamaño), las cuales presentan un color rojizo, recubriéndose posteriormente de una capa de secreciones amarillas, blancas o grises; fiebre; inflamación de los ganglios linfáticos (cuello) y pérdida de apetito. Otros síntomas que pueden presentarse son decaimiento, dolor de cabeza, dolor de oídos y a veces, se pueden producir náuseas y/o vómitos.