Cambiando los refrescos por agua, té o café se puede reducir en un 20% las complicaciones de la diabetes tipo 2, según un estudio publicado en el The BMJ realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública Harvard TH Chan. Los expertos afirman que tomar refrescos edulcorados artificialmente en lugar de refrescos regulares también puede reducir el riesgo, pero solo de forma mínima. El café y el té no elevan los niveles de glucosa o azúcar en la sangre, lo que los convierte en una alternativa más saludable.
El estudio se realizó durante 18 años y analizó a más de 15,000 adultos con diabetes tipo 2. Comprobaron que aquellos que consumían regularmente bebidas azucaradas tenían un 20% más de riesgo de muerte que aquellos que bebían menos este tipo de bebidas. Asimismo, aquellos que bebían más bebidas azucaradas tenían un 25% y un 29% más de riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte por enfermedades cardiovasculares relacionadas, respectivamente.
Los expertos recomiendan reemplazar los refrescos por agua, café o té para vivir más tiempo y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, beber al menos seis tazas al día de estas bebidas reduce el riesgo de muerte en un 26%, un 21% y un 23% respectivamente. También se encontró que aquellos que consumían altas cantidades de leche baja en grasas tenían una tasa de mortalidad un 12% menor.
Según los expertos, los edulcorantes artificiales pueden reducir la mortalidad, pero solo en un 4%. Además, han sido asociados con problemas cardíacos, metabólicos y hepáticos, así como con un mayor riesgo de cáncer.
