Economía

Colombia cayó al puesto 43 en índice de transición energética del Foro Económico Mundial

Colombia retrocedió ocho puestos en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial entre 2022 y 2026, al pasar del lugar 35 al 43 entre 120…

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Colombia retrocedió ocho puestos en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial entre 2022 y 2026, al pasar del lugar 35 al 43 entre 120 países evaluados, pese a que la descarbonización de la economía y la aceleración de la transición energética han sido banderas del Gobierno de Gustavo Petro.

La presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, señaló en su cuenta de X que, aunque Colombia conserva fortalezas por su matriz eléctrica mayoritariamente hídrica, el informe también advierte señales de alerta en regulación, ejecución de proyectos y seguridad energética.

Fortalezas y señales de alerta

Gutiérrez afirmó que el país sigue contando con una de las matrices energéticas más limpias del mundo, gracias al aporte de la hidroelectricidad y otras fuentes de baja emisión. Sin embargo, advirtió que el reto no es solo mantener ese perfil, sino asegurar que la transición avance sin afectar la confiabilidad del sistema eléctrico.

La dirigente gremial explicó que el desafío pasa por garantizar energía disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, en un contexto de crecimiento récord de la demanda y retrasos en proyectos estratégicos.

También indicó que el informe identifica dificultades crecientes en estabilidad regulatoria y compromiso político, factores que considera decisivos para atraer inversiones en generación, transmisión, almacenamiento y respaldo energético.

“La confianza en las reglas de juego es fundamental para atraer las inversiones que requiere la expansión de la generación, la transmisión, el almacenamiento y el respaldo energético”, sostuvo.

Un reto que también es global

A juicio de Gutiérrez, las dificultades no se limitan a Colombia. El reporte muestra que solo el 24% de los países logró mejorar al mismo tiempo en seguridad energética, sostenibilidad y equidad.

Además, precisó que por primera vez en más de una década la preparación global para la transición energética retrocedió 0,8%, afectada por la incertidumbre regulatoria, los problemas de financiamiento, los rezagos en infraestructura y las trabas para ejecutar proyectos.

La seguridad energética volvió a ser una prioridad internacional, al convertirse en la única dimensión del índice que empeoró, con una caída del 3% en la confiabilidad de los sistemas eléctricos.

En América Latina, el puntaje promedio bajó 0,5% debido a la variabilidad climática, el aumento de la demanda y la necesidad de acelerar las inversiones.

Ejecutar, más que prometer

Para la presidenta de Acolgen, el mensaje principal del informe es que la transición energética exige mucho más que metas. Según dijo, requiere infraestructura, redes de transmisión, almacenamiento, capacidad institucional, financiamiento y estabilidad regulatoria.

También planteó que uno de los mayores desafíos para el próximo Gobierno será convertir el potencial del país en proyectos concretos y reforzar la confianza para atraer capital.

“La principal conclusión para Colombia es que el desafío ya no es demostrar ambición, sino ejecutar”, concluyó.

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