El sarro es una acumulación de placa que es una película rugosa que se forma en los dientes, pero cuando esta se acumula demasiado se forma el llamado sarro, que es el responsable de que los dientes se vean amarillentos y es el principal causante de las caries.
Incorporando estos hábitos a tus rutinas diarias, lograrás tener unos dientes y encías más sanos.
Cepillado correcto
La principal causa de la acumulación de sarro ocurre principalmente cuando la persona no se cepilla correctamente los dientes. Los dientes deben cepillarse mínimo 2 veces al día, pero es menos probable que acumules placa si te cepillas después de cada comida y por la noche.
Es recomendable utilizar un cepillo cuyas cerdas limpien bien tus dientes y reemplazarlo al menos cada 3 meses.
Hilo dental
El hilo dental es primordial para la correcta higiene bucal. Debes usarlo todos los días, preferiblemente antes de acostarse, pasarlo bien entre los dientes para conseguir que el sarro que se acumula, salga fácilmente.
Alimentación
Masticar algunas frutas y verduras como la manzana, melón, zanahoria o apio, y hacerlo 1 hora después de la comida, es muy recomendable para limpiar los dientes de forma natural y no sólo elimina las partículas de comida, placa o el sarro en los dientes, sino que también fortalece las encías.
Masticar semillas de sésamo
Masticar semillas de sésamo ayuda a remover el sarro de los dientes, de manera lenta y sin tragarlas.
Otra forma es cepillarse los dientes con un cepillo de dientes seco, usando las semillas de sésamo masticadas todavía en la boca.
Las semillas actúan como un exfoliante natural. Pueden limpiar, pulir los dientes y ayudar a eliminar el sarro.