¿Podría tu lengua materna afectar cómo piensas?
Investigaciones científicas han demostrado que distintos idiomas pueden moldear la forma en que nuestros cerebros están conectados. Si bien existen regiones cerebrales centrales que se relacionan con el procesamiento de todos los idiomas, los patrones de activación de estas regiones difieren según el idioma procesado. De esta forma, el cerebro de hablantes nativos de distintas lenguas muestra diferencias estructurales.
Un reciente estudio publicado en NeuroImage, comparó la conectividad cerebral de hablantes nativos de árabe y alemán. Los resultados sugieren que el lenguaje materno puede dar forma a las conexiones neuronales y explicar por qué las diferencias en las lenguas nativas afectan la forma en que las personas piensan.
Al aprender un idioma en la infancia, se producen cambios en la estructura del cerebro que difieren entre individuos con distintos idiomas maternos. De hecho, se ha encontrado diferencias en la densidad de la materia gris y blanca en áreas del cerebro relacionadas con el procesamiento del lenguaje en hablantes nativos de inglés y chino, por ejemplo.
