La obesidad afecta diferentes partes del cerebro en hombres y mujeres, lo que indica que sería importante personalizar los tratamientos de acuerdo al sexo del paciente. Así lo sugiere un nuevo estudio que utilizó escaneos cerebrales multimodales para comparar las diferencias entre hombres y mujeres con alto índice de masa corporal (IMC) en comparación con aquellos con un IMC normal. El análisis encontró que partes específicas del cerebro diferían entre hombres y mujeres con alto IMC, lo que sugiere que adaptar los tratamientos según el sexo puede ser crucial para combatir la obesidad.

El estudio, publicado en Brain Communications, analizó datos de resonancias magnéticas, características clínicas e historias médicas para identificar procesos específicos del sexo en el cerebro que llevan a la obesidad. La investigación también encontró que hombres y mujeres desarrollan la obesidad por diferentes razones.

Las mujeres con obesidad presentan cambios en áreas del cerebro relacionadas con la compulsión alimentaria, mientras que en los hombres, las áreas cerebrales relacionadas con el comportamiento alimentario y la obesidad se asocian a sensaciones viscerales y dolor abdominal.

Los expertos están de acuerdo en que estos hallazgos pueden ayudar a comprender mejor las diferencias en el desarrollo de la obesidad en hombres y mujeres, lo que podría significar tratamientos más efectivos y personalizados. Además, destacan la importancia de abordar otros factores subyacentes, como eventos traumáticos tempranos, ansiedad, depresión y disfunción física, que también influyen en la elección de alimentos y en la conducta alimentaria.