Médicos y enfermeras de hospitales públicos en Caracas atienden a los heridos por el doble terremoto del miércoles con salarios base de menos de un dólar al mes, en medio de una emergencia que ha desbordado la capacidad de respuesta en varios servicios, según al menos cinco personas consultadas por Efe.

Sueldos que no alcanzan ni para el transporte

Un médico pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño, al oeste de Caracas, dijo que el salario no le alcanza ni para movilizarse.

“A mí me pueden depositar (el salario) y yo no me doy cuenta. Lo que te puedo decir es que no alcanza ni para el transporte. Nosotros pagamos para ir a trabajar”, aseguró en condición de anonimato.

Según personal médico, el ingreso mensual es de 130 bolívares, equivalentes a 20 centavos de dólar al mes, además de bonos gubernamentales que no inciden en el salario y que suman unos 200 dólares o menos, pagados en bolívares al tipo del cambio oficial del día.

Los médicos del sistema público suelen complementar su labor en el sector privado, donde reciben una remuneración más alta, para poder seguir atendiendo pacientes en hospitales públicos.

El Pérez Carreño, entre la demanda de heridos y la falta de recursos

El Hospital Miguel Pérez Carreño es un centro de salud tipo cuatro, diseñado para atender enfermedades y casos que requieren alta especialización y tecnología médica, pero ya tenía poca capacidad de atención antes de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5.

El pediatra afirmó que el hospital “siempre ha estado muy mal dotado” y señaló que no tiene laboratorio ni bacteriología. Agregó que el servicio de imagen se activó muy recientemente.

También destacó la respuesta de miles de civiles que se organizaron para hacer donaciones, aunque el centro se ha visto sobrepasado para recibir pañales, jeringas, gasas y otros insumos.

Al mismo tiempo, dijo que hacen falta equipos que cuestan entre 1.000 dólares y 2.500 dólares, necesarios para atender a pacientes críticos y que no pueden ser aportados por la población.

Amputaciones, turnos de 24 horas y traslado en carros particulares

El médico consideró tardía la respuesta a la emergencia de los terremotos y dijo que numerosos pacientes han debido ser amputados tras sufrir heridas graves.

“Por lo menos un 60% están amputados. Tenemos al menos 30 pacientes (niños) desde el miércoles”, indicó.

También subrayó el cansancio del personal de salud. Señaló que ha trabajado 16 horas por día desde el día cero de la emergencia, mientras tres enfermeras consultadas dijeron que sus turnos se han extendido hasta 24 horas.

En el servicio de Medicina Interna, siete enfermeras atienden a 40 pacientes en un turno, de acuerdo con las fuentes consultadas.

Las enfermeras contaron además que vieron llegar al hospital a personas acostadas sobre puertas y mesas que servían como soporte, y trasladadas en automóviles particulares, lo que evidenció la falta de ambulancias para atender una situación catastrófica.

También señalaron que cuentan con insumos gracias a la donación de voluntarios, que incluso instalaron un laboratorio móvil para tomar muestras en el Pérez Carreño y procesarlas en otro lugar.