Científicos podrían haber descubierto el secreto de la «inmunidad» para vivir hasta los 100 años. Una investigación liderada por el Centro Médico Tufts y la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston ha encontrado que los centenarios poseen una composición y actividad única en sus células inmunitarias, lo que les da un sistema inmunológico eficaz que les ayuda a vivir más tiempo. Los científicos creen que estos hallazgos podrían ser utilizados para el desarrollo de terapias para una vejez saludable. El aumento de la esperanza de vida humana en nuestro planeta se ha más que duplicado desde 1900. Por consiguiente, el número de personas que viven hasta los 100 años o más también ha aumentado. Aunque el por qué algunos individuos llegan a esta edad y otros no, sigue siendo desconocido.

A medida que envejecemos, todas las partes de nuestro cuerpo sufren cambios, incluyendo el sistema inmunológico. Los cambios en la composición y la función de nuestro sistema inmunológico con el tiempo pueden provocar una mala función inmunológica en personas mayores. Esto aumenta la vulnerabilidad a infecciones, enfermedades autoinmunitarias e incluso diversos tipos de cáncer.

Los investigadores estudiaron el sistema inmunológico de los centenarios ya que con la edad vienen cambios en la función y la composición de estas células, que pueden llevar a enfermedades relacionadas con la edad. La investigación se realizó mediante secuencia de células individuales en una categoría de células inmunitarias llamadas células mononucleares de sangre periférica (PBMCs) tomadas de muestras de sangre de siete centenarios inscritos en el Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra. Al comparar los resultados con unas muestras de adultos jóvenes, encontraron que los centenarios poseen firmas de células y transcripcional específicas de genes que son exclusivos de la longevidad extrema en ambos, genes con cambios relacionados con la edad y genes expresados exclusivamente en centenarios.

Los investigadores esperan que este estudio sirva como base para explorar posibles impulsores de la longevidad extremadamente avanzada, lo que podría llevar al descubrimiento de terapias para una vejez saludable y para ayudar a las personas a vivir más tiempo. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para determinar si existen factores adicionales en la historia familiar o en la vida de los centenarios que pueda haber afectado sus sistemas inmunológicos.