Los biopolímeros son sustancias de relleno de diferentes orígenes, concebidos con altos porcentajes de silicona líquida asociados a otros productos como el PMMA (polimetilmetacrlilato), y son usados en tratamientos con fines estéticos desde hace muchos años para rellenar las arrugas del rostro y actualmente para inyectar en glúteos y otra regiones de cuerpo como mamás, pectorales y pantorrillas, «son llamados de diferentes maneras para engañar a la población como células expansivas», explica la cirujana plástica zuliana, Adriana Vence.

La especialista en la extracción de biopolimeros insiste en que su inyección actualmente representa un verdadero problema de salud pública en Venezuela. El Ministerio del Poder Popular para la salud prohibe el uso y aplicación de sustancias de relleno en tratamientos con fines estéticos, debido a sus manifestaciones clínicas y efectos secundarios que son numerosas y consideradas una patología descrita como alogenosis iatrogénica.
Dentro de las consecuencias que pueden causar los biopolímeros destacan granulomas, debido a la respuesta inflamatoria, afecciones cutáneas como fístulas, necrosis, cambios de coloración en la piel, dolor, suelen migrar infecciones en el momento de la inyección, y en casos graves hasta la muerte por tromboembolismo pulmonar.

El abordaje de estos pacientes debe ser por un equipo multidisciplinario que incluya Inmunólogo, Cirujano plástico, psicólogo, entre otros y su tratamiento incluye una parte médica y/o quirúrgica dependiendo del caso y nos apoyamos en la clasificación descrita por el doctor César Oliveros, pionero en la investigación y manejo de esta patología en Venezuela y Latinoamérica.
«Para el tratamiento quirúrgico utilizamos la cirugía abierta para extracción de la mayor cantidad de tejido afectado, tanto en región lumbar por migración como en glúteos, para así resguardar la vida y salud del paciente, acotando que en Maracaibo acuden pacientes de diferentes estados del país y de países latinoamericanos», destacó la cirujana Adriana Vence, quién se ha especializado en el rescate de las áreas afectadas y está en una campaña para evitar más pacientes incurran en el error de caer en la patología que causan los biopolímeros.