La medicina regenerativa ha pasado de ser una promesa a una realidad clínica con usos cada vez más amplios. Estas terapias biológicas avanzadas se están empleando en procesos que van desde el tratamiento del dolor articular crónico hasta la recuperación funcional después de enfermedades graves, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Una combinación de terapias para apoyar la recuperación

El director médico de Clínica Planas, Jorge Planas, explica que este enfoque ya forma parte de la práctica asistencial del centro. Entre las herramientas que se utilizan están la medicina regenerativa, las células bioregeneradoras, los exosomas, la bioestimulación, la reparación tisular, el recambio plasmático y la oxigenación mediante cámara hiperbárica.

De acuerdo con esta visión, la integración de estas técnicas permite abordar procesos de recuperación que hasta hace pocos años contaban con opciones limitadas. Su aplicación abre nuevas vías para atender a pacientes que buscan recuperar movilidad, energía y una mejor calidad de vida tras distintos cuadros de salud.