El jengibre es un tallo comestible de nombre científico Zingiber officinale que se consume fresco, deshidratado o en polvo. Se usa en bebidas, sopas, ensaladas y cápsulas.

Para qué se emplea

El texto le atribuye usos para aliviar la indigestión, la acidez, los mareos, la gastritis, los resfriados y la tos. También lo presenta como complemento en el control del colesterol alto, la presión arterial elevada y algunos problemas de circulación sanguínea.

Además, se le describe como una opción para reducir el consumo de sal por su sabor picante característico y por su presencia en preparaciones dulces y saladas.

Cómo se consume

Puede encontrarse en tiendas de productos naturales y supermercados. La fuente señala que se utiliza en tés, jugos, yogures, sopas y ensaladas, y que también se comercializa en cápsulas y como aceite esencial.

Para el té, indica usar entre 2 y 3 cm del rizoma fresco rallado, agregarlo al agua caliente, dejar reposar cinco minutos y beber hasta tres tazas al día. También menciona una mezcla de 1 cucharada de jengibre en polvo con 1 litro de agua hirviendo.

Jengibre: usos, preparación y riesgos al consumirlo

En cápsulas, el texto recomienda entre 1 y 3 gramos de extracto de jengibre para las náuseas, y 1 gramo para otros usos, siempre con revisión del etiquetado del suplemento y orientación profesional.

Riesgos y contraindicaciones

El consumo excesivo, por encima de 5 g al día, puede causar dolor de estómago, alteración de los latidos cardíacos, diarrea y somnolencia, según la información suministrada.

También se advierte que está contraindicado en personas con piedras en la vesícula, enfermedades hemorrágicas o tratamiento con anticoagulantes como la warfarina, porque puede aumentar el riesgo de sangrado.

Durante el embarazo, la fuente fija un máximo de 1 g al día por un período de hasta tres días seguidos y señala que no debe consumirse cerca del trabajo de parto.

Uso con medicamentos

Las personas que usan fármacos para controlar la presión alta o la diabetes solo deberían consumirlo bajo orientación médica, ya que podría interferir con esos tratamientos y causar presión baja o hipoglucemia.

En el texto también se menciona el aceite esencial de jengibre para masajes o baños, siempre diluido en aceite vegetal o en leche, pero insiste en la necesidad de usarlo con precaución.