Son conocidos las posibles consecuencias de fumar para el organismo. Para las embarazadas el riesgo es mucho mayor, exponiendo también la salud del futuro bebé. Esta actividad adictiva puede provocar que el menor nazca de forma prematura y con bajo peso. También, que aumenten las enfermedades respiratorias durante la infancia y, en la edad adulta, que el niño pueda presentar un mayor riesgo de patologías crónicas, como la coronaria, la diabetes y el sobrepeso.
A partir de un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Kyoto, Japón, compartido por Infobae, también se reveló que el cigarrillo puede causar lesiones renales en los hijos. Los científicos arribaron a la conclusión de que fumar durante el embarazo se relaciona con un riesgo para los menores de hasta el 21 por ciento superior de desarrollar proteinuria infantil.
«Es sabido que el tabaquismo durante el embarazo se asocia con los partos prematuros, con un bajo peso del neonato y con la asfixia perinatal. Ahora nuestros resultados sugieren un efecto adverso adicional del hábito tabáquico de las madres durante la gestación», explicó Koji Kawakami, líder de la investigación.
Los autores evaluaron los historiales clínicos de 44595 niños a los que se había realizado un seguimiento exhaustivo desde el momento de su nacimiento hasta los tres años. Mediante pruebas de orina, evaluaron los niveles de proteinuria, el exceso de proteína en la orina que es signo de una función renal reducida.
