Un medicamento para el colesterol de efecto prolongado reduce el riesgo de sufrir un ataque cardíaco u otros problemas graves en un 15 a 25%, de acuerdo con un estudio amplio que probablemente reavivará la polémica en Estados unidos sobre el costo de los fármacos.
Las estatinas como Lipitor y Crestor son baratas y reducen el LDL, el llamado colesterol malo, pero algunas personas no las toleran o no obtienen de ellas el efecto necesario. La nueva medicina del laboratorio Amgen, Repatha, se suministra como inyección una o dos veces por mes y corresponde a una nueva clase de fármacos que reducen el LDL a niveles sin precedentes.
Cuesta más de 14.000 dólares al año y las aseguradoras se niegan a pagar por ella sin pruebas de que reduce los riesgos cardíacos, no solo el nivel de colesterol. El nuevo estudio da esa prueba, pero el beneficio no es tan grande como esperaban algunos médicos.
Por cada 200 personas tratadas con Repatha durante dos años, tres personas menos padecerían un ataque, derrame o muerte por razones cardíacas. Pero el fármaco en sí no redujo el número de muertes.
