La práctica del Tai chi puede ayudar a retrasar la disminución cognitiva en personas con diabetes tipo 2 y trastornos cognitivos leves asociados, según un estudio reciente en China. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a uno de tres grupos, que incluían Tai chi, caminar a paso ligero o un grupo de control sin entrenamiento. Después de 24 semanas, los puntajes cognitivos de los grupos de ejercicio habían mejorado en comparación con los del grupo de control, pero el grupo de Tai chi continuó mejorando significativamente en comparación con el grupo de caminata después de 36 semanas. La investigación sugiere que la demanda cognitiva y la atención necesarias para el Tai chi, incluida la memorización y el refinamiento constante de las posiciones y los movimientos, pueden explicar su efecto más duradero. El Tai chi se practica en todo China como una forma no combativa para la actividad, especialmente popular entre los ancianos, y se realiza en una serie de posiciones transicionales suaves y sin interrupciones.