Se cree que el único beneficio de entrenar con pesas es lograr tonificar los músculos de tu cuerpo. La especialista en nutrición y fitness, Sascha Barboza, explica en su blog que ésta no es la única bondad de esta herramienta al momento de ejercitarte.
Entrenar con pesas, además de acelerar el metabolismo, “causa adaptaciones fisiológicas y metabólicas en el músculo que protegen a tu cuerpo de la grasa; mientras más músculo tengas, más receptores de insulina tendrás en las células musculares, lo que ocasionará que los carbohidratos que consumas vayan directo al músculo, en forma de glucógeno para ser quemados como fuente de energía, y mejorará notablemente tu sensibilidad a la insulina”.
– Incluyendo las pesas a tu rutina de ejercicios, te ayudará a mantenerte en forma, “pero cuando evitas las pesas y sólo te apoyas en el cardiovascular y la dieta, tu metabolismo se torna más lento, eres más propenso a la flacidez y efecto rebote, llega un momento en el que te tocará recortar calorías para no aumentar o seguir “rebajando” (y es más peso en músculo lo que pierdes que grasa)”.
– Las pesas te permiten mejorar el funcionamiento metabólico, mejorar composición corporal y no tomar medidas tan extremas en la dieta. “Recuerda que a medida de que envejeces tu metabolismo se pone más lento y lo único que contrarresta esto es el entrenamiento de pesas”.
