El temblor involuntario del párpado, conocido como miokimia palpebral, suele ser pasajero y no representa una alarma grave. El doctor José Manuel Felices lo relaciona sobre todo con el estrés, el cansancio y otros hábitos cotidianos.
Un aviso del cuerpo cuando necesita bajar el ritmo
El especialista explica que el movimiento puede durar segundos, repetirse durante horas o mantenerse varios días. Según señala, puede aparecer por estrés, falta de sueño, mucho café o demasiadas horas delante de la pantalla.
Felices resume esa molestia como una señal de que el organismo pide pausa: “Debes tomarlo como si tu cuerpo estuviese diciéndote: ‘oye, necesitamos un descanso’”. En la mayoría de los casos, añade, el descanso basta para que desaparezca.
Cuándo sí conviene consultar
La recomendación cambia si el temblor dura semanas, el párpado se cierra solo, hay dolor, visión doble o se duerme una parte de la cara. En esos casos, el médico advierte que la situación se convierte en una alarma grave.


