El ajo es uno de los condimentos más comunes en las cocinas de casi todos los países, pues se utiliza en salsas, sopas, pescados y mariscos, entre otros.
Este vegetal se le han atribuido además propiedades curativas: baja la tensión arterial, regulariza el nivel de colesterol y combate la diabetes.
Además, es antibiótico, antiséptico, regulador de la flora intestinal, purgante, estimulante, y regulador de las glándulas endocrinas, precisa en su blog.
Contiene antioxidantes que sostienen los mecanismos de protección de cuerpo contra la oxidación, por lo que protege contra el daño celular y el envejecimiento, y puede disminuir el riesgo de sufrir Alzheimer y demencia.
